Los genitales de la mujer se agrupan para su estudio en externos, los que podemos ver a simple vista, e internos que se encuentran en el interior del cuerpo. Estos últimos comprenden la vagina, el útero, las trompas de Falopio y los ovarios.

A los genitales externos femeninos se les da globalmente el nombre de vulva. Puesto que el aparato genital femenino posee un orificio que comunica los órganos internos con el exterior, los agentes infecciosos pueden penetrar en su interior produciendo infecciones ginecológicas o enfermedades de transmisión sexual.

Estas enfermedades se suelen transmitir durante el coito, aunque es importante recordar que no todas las infecciones son por causa de contacto sexual.

En las infecciones del aparato genital femenino podemos distinguir las que se producen en el tracto genital inferior, que afectan a la mucosa vaginal y a la vulva (son muy frecuentes) y las infecciones del tracto genital superior, que son más graves y afectan al cuello de útero (cérvix), al cuerpo del útero, las trompas de Falopio y los ovarios. Las infecciones genitales, si no se tratan a tiempo, pueden tener repercusiones en la vida de la paciente (fertilidad femenina, dolor crónico, dolor en las relaciones sexuales etc.) por lo que es importante tratarlas lo antes posible

© 2018 - Dr. Cesar Moreno Rey

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